6 dic. 2009

¡Elige un bando!

En un rincón del cuadrilátero: las normas. Lo que en las últimas décadas hemos estado oyendo, porque es lo más médico, lo más científico, lo más psicológico, lo que avalan diversos estudios, y aunque ya nadie se acuerda de por qué se tiene que hacer así, se hace así.

En el otro: el corazón. La crianza con sentido común y con instinto. La inquietud de preguntarse el por qué de algunas reglas establecidas que mucha gente da por buenas por haber pasado de boca en boca durante años, del tipo: "no lo cojas que se acostumbra", "quítale ya la teta que si no no querrá comer nada más", "deja que se duerma solo, aunque llore como si se lo llevaran los demonios"... que si lo piensas no tienen mucho sentido.

Cuando uno no tiene hijos no puede imaginarse que pueda haber dos posiciones tan claramente definidas y tan opuestas en cuanto a la crianza de los niños. Pero las hay. Y básicamente y como todo en la vida, uno puede leer de aquí y de allá y quedarse con los conceptos con los que esté más de acuerdo de uno y de otro lado y hacer una ensalada perfecta de lo mejorcito. Aunque no es el caso. En lo esencial, hay que elegir. A veces inconscientemente o sin haber leído sobre el tema, pero todo el mundo se acaba posicionando en un lado u otro.



Liderando el bando de las normas, tenemos al Dr. Eduard Estivill. Y digo Doctor porque es él mismo quien firma así en sus libros. Un tipo que va con la palabra doctor por delante para darse importancia. La biografía de las solapas de sus libros es un currículum de títulos y un anuncio publicitario de su clínica, pero no sé nada personal de su vida o su familia... no es que me importe ni que me vaya el chafardeo en plan prensa rosa, es sólo que si hay alguien que pretende enseñarme a educar a mis hijos, tendré que saber cómo ha educado él a los suyos, si es que los tiene.
En sus doctrinas todo son métodos, tablas, rutinas, todo ordenado y calculado de forma en que a veces no sabes si te hablan de niños o de soldados. Y amenazas: sino haces lo que digo, tu hijo tendrá graves problemas ¡mala madre!

Y en el bando del corazón, Carlos González, el gurú de la crianza natural. Leerlo te da la paz y tranquilidad de saber que todo irá bien, que no necesitas tener un manual para todo, que sólo tenemos que seguir nuestro instinto y entender que todo todo animal nace sabiendo comer, dormir y respirar, y que todo ser humano nace con una necesidad de amor y protección que hay que corresponder. Sé por las solapas de sus libros que tiene tres hijos que han tomado leche materna hasta pasados los dos años, y que les ha criado de la forma que defiende porque hace algunas referencias a ellos y a su propia infancia.

Básicamente, podríamos decir que hay los que piensan que los niños son unas criaturas que hemos hecho nosotros y por tanto debemos modelarlas a nuestra conveniencia para que molesten lo mínimo y nos hagan la vida más fácil, y los hay que piensan que los niños son personitas que evolucionan, y nosotros sus padres debemos comprenderles y acompañarles en este proceso,  ayudarles a crecer y desarrollarse como individuos independientes. ¿Tú qué prefieres? Pues elige tu bando.

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