13 mar. 2010

La pesadilla de los mocos

Me contaban cuando estaba embarazada que una de las cosas que traía más de cabeza a los padres con los bebés eran los mocos. Una vez me sugirieron que una de las cosas necesarias cuando tienes un bebé es un sacamocos. Una especie de manguera de goma por la cual aspiras los mocos del bebé como si estuvieras sorbiendo un delicioso batido por una pajita. Me pareció asqueroso. Yo dije: "bueno, ya veremos, alomejor mi niña no tiene mocos y no lo necesito, no adelantemos acontecimientos", a lo que contestó el susodicho con cierto aire de indignación: "Pues todos los bebés tienen mocos, a ver si va a ser la tuya la única que no los tenga".


Como siempre ante cualquier situación, la predisposición hace bastante. Así que en las primeras semanas de vida de nuestro bebé, todas las noches al oirla respirar sonaban mocos. Porque la gente decía que los bebés tienen mocos. Así que empezamos a enchufarle en su naricilla las muestras de soluciones marinas de las que vienen en los packs de bienvenida al bebé. Cuando se terminaron, compramos más, porque seguía teniendo mocos. Cuando se terminaron, continuamos con el suero fisiológico porque las monodosis de nasalmer eran caras y duraban poco, y se lo administrábamos con una jeringuilla. Y cada vez era peor. Cada vez más mocos. Y la pobre criatura sufría y lloraba un montón cada vez que se lo hacíamos.

Hasta que un buen día (mejor dicho, una buena noche) que no podía más con los llantos de mi bebé decidí que se acabó. De repente se me ocurrió que yo que soy una mujer adulta, cuando lloro se me caen los mocos, ¿no? Pues es normal que el bebé tenga mocos si llora. Y llora porque le meto la jeringuilla por la nariz, ¿no? Pues se acabó la jeringuilla. Observé que la niña estaba perfectamente cuando la cogía en brazos y la mantenía en posición vertical, así que esa noche me tocó dormir sentada. Pero aquella noche se acabó.  Tenía moquetes, sí, pero si no le molestaban realmente para respirar no interveníamos, y poco a poco se fueron solos.

No hay que olvidar que el cuerpo es sabio y los mocos están ahí por algo. Así que mientras la cosa no sea muy grave, lo mejor es mantener el niño en posición vertical el mayor tiempo posible e ir limpiando los mocos que vayan cayendo con un pañuelillo. (Sí, para eso tienes que tenerlo en brazos, en estos casos un portabebés va genial). Si se interviene lo mínimo, pronto dejan de manar.

También debemos apuntar que en caso de que el niño tome leche de fórmula en lugar de pecho, será más propenso a tener mocos porque sí, sin estar resfriado ni nada. No olvidemos que la leche de fórmula no deja de ser leche de vaca adaptada, y la leche de vaca provoca mucosidad. Incluso los adultos a veces andamos equivocados en este aspecto; cuando estamos resfriados pensamos: "mmm, qué bien me sentaría un vaso de lecha calentita antes de irme a la cama"... ¡Mal! Es un falso mito que sólo conseguirá hacernos moquear más y pasar una mala noche. Lo mejor: Agua calentita (pero que no queme, que eso irrita aún más) con limón y miel.

Bueno, no nos dispersemos, que aquí se habla de bebés. En caso de que el bebé sí que tenga un resfriado tal vez sí que sea necesaria nuestra intervención, ya que si está muy congestionado puede impedirle respirar y comer bien, y puede acabar en infecciones. En este caso, las soluciones marinas y el suero fisiológico son lo mejor para limpiarle. No soy muy partidaria de los sacamocos o aspiradores nasales, además de suponer una tortura para el bebé, su uso reseca las fosas nasales y las deja desprotegidas porque, no olvidemos que los mocos son un mecanismo de defensa. Tampoco soy partidaria de los medicamentos si es que no hay fiebre o va a mayores. Los resfriados se curan solos. Los adultos, tomamos medicamentos porque necesitamos aliviar los síntomas para poder seguir con nuestras obligaciones. Pero un niño, sin deberes ni responsabilidades, no necesita más que mucho líquido (si es teta, mejor) y mucho descanso y mimitos en los amorosos brazos de mamá.

4 comentarios :

luisa dijo...

yo tampoco he comprado ningún sacamocos ni nada por el estilo,ni sueros ni nada....por suerte tampoco ha tenido episodios muy graves de mocosidad,como todos los bebés....cuando llora...mocos fuera! cuando estornuda...mocos fuera!,sin necesidad de hacerle pasar un mal rato.

14 de marzo de 2010, 9:17
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Yadil dijo...

La verdad es que sí, son mucho mejor las soluciones marinas que los sacamocos (que es como si le estuvieras sorbiendo el cerebro), aunque no sé si has probado la experiencia, pero también es de un desagradable...

15 de marzo de 2010, 8:51
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Katty dijo...

Cuanta lucidez, cierto , mi hija tiene 14 meses ayer empezo con su primer catarro. Por la noche vomitos , sin fiebre y toda la noche casi sin dormir. Lo de los sacamocos ciertamente es una tortura , creo que los voy a usar los imprescindible, hoy esta que no para de estornudar pero sin fiebre y mas que mocos es un aguilla , incomoda esta pero esta bien. Tienes razon , tenemos que pararnos un segundo en pensar como lo hariamos si fuesemos nosotros y normalmente damos con la solucion . Quiza te plantea mas dudas por que se trata de un bebe y no sabes muy bien que le puedes hacer pero si te paras y utilizas la logica lo consigues. Las madres somos las mejores pediatras , conocemos a nuestros hijos y normalmente entendemos lo que le pasa. Si hay fiebre alta sin duda al profesional.
Un saludo.

3 de noviembre de 2010, 12:07
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Noralba dijo...

Lo de que la leche de vaca da mocos es un mito.

24 de diciembre de 2013, 11:57
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