22 dic. 2011

Queridos Reyes Magos

Este año, después de escribir mi carta a Papa Concicila me he animado y me he dicho: Pues venga, ya que estamos...

No os voy a pedir tantas cosas como a él, pero sí algo que está relacionado. Sólo un deseo pequeñito y que no cuesta nada.

Queridos Reyes Magos:

NO CORTEN CARRETERAS PARA PASEAR CON LOS CAMELLOOOOSSSSS!!!

A principios de este año, más concretamente el día 5 de enero, me fui a trabajar por la mañana como cada día. Pero en lugar de coger los FGC, que tardan una hora y media hasta Barcelona, cogí el coche hasta un poco más lejos para pillar la RENFE, que gasto más gasolina pero el trayecto total me cuesta media hora menos y de vez en cuando digo, bah, un día es un día. Ese día tenía muchas ganas de estar con mi familia y quería llegar a casa prontito. Era el inicio de mis vacaciones, el día siguiente era fiesta y el día siguiente me casaba.

A eso de las 17h me bajé del tren, me fui al parking de la estación y me monté en mi coche de camino a casa. Tuve que hacer algún rodeo para atravesar la ciudad y coger la carretera, algunas calles estaban cortadas por la cabalgata. Pero es una ciudad grande y hay caminos alternativos. Di mi rodeo pacientemente y llegué a la carretera. No importa. Y seguí mi camino atravesando el primer pueblo, y el segundo, y el tercero, y el cuarto, y cuando ya había llegado al quinto pueblo y sólo me quedaba uno para llegar al mío, vi unas luces azules. Todo se detuvo. Y vi a sus Majestades bajar por la montaña e incorporarse a la carretera, a sólo 2 coches delante de mí. Y se fueron incorporando coches y coches, todos ahí parados. Algunos conductores se quedaban en el coche, otros salían a curiosear, y otros salían a maldecir.


Me tragué toda la cabalgata, desde que les vi bajar y no podíamos movernos hasta que atravesamos todo el pueblo detrás de ustedes a 5 km/h. Y sí, los niños eran felices, y tiraban ustedes muchos caramelos, y ya que estaba, pues sí, cogí unos cuantos. Pero señores, estaba yo sólo a un pueblo de distancia, y mi hija me estaba esperando. Y probablemente algunas de las personas que estaban en la cola detrás de ustedes también tenían hijos, y les habáin prometido llevarles a ver la cabalgata al llegar del trabajo.

Queridos Reyes Magos, no piensen que las personas que nos quejamos de que corten una carretera comarcal de montaña sin alternativa posible somos unos rancios, mejor pónganse en nuestro lugar y en el de nuestra familias y desfilen por el interior de su pueblo, que de lo otro no hay necesidad. Los niños de su pueblo serán igual de felices y a los del pueblo siguiente no les darán un disgusto.

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