14 nov. 2013

El abogado del diablo. Capítulo 3

Los malos de Disney

Ejem... sí, amigas. Me gustan algunas pelis de Disney (no todas), y espera, que esto lo digo bajito para que no me quiten el carnet de feminista... Colecciono las muñecas, ssshhh.
Y estaba yo un día dando un paseo con mi hombre, cuando entramos en una tienda y me regaló la última pieza hasta la fecha: La Madre Gothel.
- Hala! Os lleváis a la mala malísima!! Dice la dependienta.
- Bueno, no era tan mala.
Y la mujer nos miró con cara de "no me lo puedo creer"

Para empezar, vale, sí, era un poco egoísta por usar la flor y esconderla y no mostrar sus poderes al pueblo y que nadie jamás enfermara y sufriera, pero... ¿qué pasó después? Que la reina se puso enferma. Ah, entonces sí, entonces está bien arrancar la flor de donde sea para hacerle sopitas a la buena monarca y que se ponga buena, y a tomar viento la flor para siempre. Claro, pero la reina es buena. No hubiera sido mejor ponerla en una macetica y compartirla con el pueblo como quien va a la consulta del gurú. Pues no, no me parece tan mala la Madre Gothel. ¿O qué se dice que quien roba a un ladrón? Además, ninguna mala mujer ni mala madre está dispuesta a pegarse una pateada de tres días para buscar pinturitas porque a la niña le apetece pintar.


¿Y por qué siempre tanta realeza, señores de Disney? ¿Por el merchandising? ¿Por la marca Princesas Disney? Les aseguro que aquí la menda compraría las muñecas igual, e incluso más a gusto si no fueran tan princesitas todas, qué rabia da, oiga.
Rapónchigo era la hija de unos pobres que vivían en una choza en la que hacía un frío que te mueres, y por eso la mujer se puso enferma. Para curarla, su marido robó los rapónchigos del jardín de la vieja vecina, y ésta cuando se enteró le pidió que le pagara los rapónchigos robados con su primogénito. Como llevaban tiempo intentando concebir y no había manera, el hombre dijo: "pues vale". Claro que al final, para sorpresa y desgracia del hombre, acabaron concibiendo y tuvo que cumplir. Así que la vieja "bruja" ni siquiera la robó, sino que fue un trato más o menos justo. Y tanto en la versión original como en la de Disney, la quiere y la cría como una hija, al menos hasta que las cosas se tuercen.

En fin, que aquí una rompe una lanza a favor de los malos. Porque, ¿nos han contado acaso la otra versión?

Y aquí os dejo un vídeo sublime, (que de hecho es lo mejor del post, y la excusa para escribirlo) en el que algunos de los villanos Disney versionan el "Cell Block Tango" del musical Chicago. No está mi amiga Gothel pero aun así, ¡hay que verlo!


El abogado del Diablo. Capítulo 2.
El abogado del Diablo. Capítulo 1.

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