20 nov. 2013

Mi primera censura

No sé si de algún modo doy una imagen equivocada de lo que es este blog, pero vamos, que una página de divulgación científica no parece, ¿no? Viene a ser un blog personal. Aunque este blog surgiera cuando tuve a mi hija y la maternidad era algo nuevo para mí, últimamente entra todo lo relacionado con ser madre, pero también con ser mujer. Yo pienso cosas, siento cosas, experimento cosas, aprendo cosas... y las suelto aquí para quien le pueda interesar.

Y no tengo moderación de comentarios. Cosa que no sé si replantearme, porque me he desnudado públicamente en este blog, metafórica y literalmente. (Hala, ya podéis buscar X-DD) Y cuando una se desnuda de esta forma, es tanto para sanarse a una misma como para ofrecer apoyo a personas que se puedan sentir del mismo modo. Es una forma de decir: "Eh, sé cómo te sientes, yo también he pasado por eso". Y cuando una está desnuda de esa manera, lo peor que le puede pasar es que se la insulte.

Así, como lo cuento. Hace ya más de 4 años que nació mi hija. Y como sabrá cualquiera que tenga hijos, mi hija es lo más. No hay palabras. Moriría y mataría por ella. Pero hace ya más de 4 años también tuve la peor experiencia de mi vida. Me rajaron el vientre "por nuestro bien" con mentiras por excusa, experimenté el dolor a niveles que era incapaz de imaginar, y sentí emociones tan negativas que jamás hubiera asociado al glorioso momento de conocer al ser que llevas dentro. Me violaron con un bisturí. Y así lo expliqué hace 4 años, en los posts Mi caminito interior: de cesárea a cesárea y Lo que nadie te cuenta sobre la cesárea. Son sentimientos de 4 años atrás, y claro que ya no estoy tan dolida ni tan afectada, pero ese sentimiento estuvo ahí, no quiero que se pierda, es parte de mí.

Si lees el post entero, verás que en ocasiones digo cosas horribles de mi hija, y lo peor, ¡las sentía!, pero también hablo de lo mal que me sentía por sentirme así. Pues bien, sintiéndome así de mal, una petarda va y viene a mi blog, a mi casa, a insultarme y cagarse en la puerta.

16 de julio de 2013 19:54 
Shanom cusi ha dejado un nuevo comentario en su entrada "Lo que nadie te cuenta sobre la cesárea":  
es tu punto de vista.. realmente creo q en cierta parte eres egoísta.. piensas en ti, lo q puedas sentir tu y no tu pequeña.. q si nacio x parto normal o cesarea q importa... es tuhija q llevaste dentro de ti varios meses! yo he tenido 2 cesáreas. no pude dar parto normal xq no dilataba y ambos han sido antes de tiempo. y sabes que... yo si me emocione cuando escuche sus llantos. si llore cuando me los acercaron a mi rostro. tengo 2 hijos. una niña de 4 años y un niño de 2 años. son mi adoracion! y aunque mi hijo tien algo de retraso psicomotor x todo lo q sufrimos juntos (el y yo) no x eso pienso ay lo q me perdi de tener un hijo normal (es un ejemplo comparando a tu idea tonta)... una vez me sentí mal x eso.. xq mi suegra dijo delante de mi... yo si se lo q es el verdadero dolor de una mujer. cualquiera puede ser operada. pero gracias a Dios me di cuenta q era absurdo... asi como cualquiera puede ser operada.. tb cualquiera puede dar a luz normal.. xq igual luego abandonan a sus hijos, o los matan o tantas cosas q pasan... el parto normal duele... la cesarea tb.. y mas tu misma lo has dicho. todo el dolor q uno pasa x sus hijos. Piensalo bien... no te sientas mal xq no has dado parto normal... pero nunca nunca vuelvas a decir q tus hijos no te emocionan... xq no importa como llegaron son tus hijos al fin y al cabo... eres madre..ya no eres una chiquilla egoísta y caprichosa q piensa en lo q le hubiera gustado o lo q quería... ahora son tus hijos... x kienes tienes q dar la vida!... espero q ellos nunca lleguen a leer lo q escribiste... xq es realmente lamentable. animos! y ama a tus hijos! 

Y claro, se conoce que una es una guerrera y necesita poco para cantarle las cuarenta a quien se preste, pero se conoce también que un día malo lo tiene cualquiera, y coincidió con ese comentario. Así que directamente, después de llorar unos 20 minutos, lo borré. El primer y único comentario censurado en estos 4 años de blog. Pero resulta que ahora estaba yo haciendo una limpieza de correo, y como los comentarios del blog vienen a mi buzón, me lo he encontrado de nuevo, y ahora sí, ahora sí quiero hablar.

A ver, señora Shanom Cusi, lo primero: respeto. Como he dicho antes, mi blog es mi casa, y si invito a pasar a todo el mundo, se espera un mínimo de respeto.
Lo segundo, tener un sentimiento no es egoísta. Uno se siente como se siente, no hay más. Claro, seguramente tú no te has sentido mal en tu vida, es tan egoísta estar triste por haberte perdido algo importante, ¿verdad? Es tan egoísta llorar por sentirse violada...
Lo tercero es que yo no tuve contracciones ni trabajo de parto; mi cesárea fue programada y por un motivo estúpido. Si tu no dilatabas es tu problema. Yo estoy contando el mío, y no tiene nada que ver.
Lo cuarto, pues no me emocioné, no. Pero eso tampoco es culpa mía. Las emociones no se programan, se sienten o no se sienten. Yo estaba muy ocupada gestionando mi violación, y para que lo sepas, mi parto no se desencadenó, por lo que no tuve oxitocina, que es la que provoca esa emoción que vemos en las películas. Eso no significa que mi hija no me emocione cada día que pasa con cada cosa que hace, para bien o para mal, aprende a comprender la lectura antes de sentenciar. ¡Que ya han pasado 4 años!
Y por último, espero que mi hija sí lea lo que escribí. Sobre eso y sobre muchas otras cosas. Espero que mi hija esté mejor informada cuando le llegue la hora. Espero que no se deje intimidar por los médicos perezosos. Espero que le interese y le importe lo que yo tenga que decir. Y sobretodo espero que haga gala de una empatía, comprensión y educación de los que tú careces. Porque desde luego, además de saber cómo amar a mi hija, sé qué valores debo darle, y no vas a ser tú precisamente quien me ilumine.

A gustico me he quedado, ¡oiga!

Aquí dejo algunos enlaces, a modo de información, pero como los enlaces a veces desaparecen, me permito copiar unos cuantos hechos relacionados, para que quede constancia. Lo que me pasó a mí es normal, es lo que me hubiera gustado que me dijeran en su momento, y es lo que me gustaría decir a todas las mujeres que pasen por lo mismo. Así que por favor, la próxima vez, lee un poco antes de juzgar. Y para insultar, mejor te quedas en tu casa, gracias.
Las contracciones adelgazan el segmento inferior (donde se hace la incisión) y, en consecuencia, la recuperación es más rápida.

El trabajo de parto libera hormonas que impregnan al bebé y le preparan para su vida fuera del útero.

Las contracciones disminuyen la posibilidad de que el bebé tenga los problemas respiratorios que padecen muchos bebés nacidos por cesárea (no solamente tras el nacimiento, sino toda su infancia).

Las mujeres que experimentan trabajo de parto tienen una incidencia menor de depresión post parto.Las contracciones estimulan otra hormona (oxitocina) conocida como "la hormona del amor", que prepara a la madre para establecer un intenso vínculo amoroso con su bebé y hará todo por su bienestar.

Las endorfinas relajan a la mamá y le ayudan a hacer frente a todo lo que queda en las horas posparto y en lo sucesivo. No puedes aprovecharlas si no pagas "el precio" de gastar energía en el trabajo de parto, porque las endorfinas son un resultado del gasto físico -someterse cirugía mayor es un gasto físico (¡por supuesto!) pero es pasivo- y las endorfinas vienen como premio por el gasto activo.

Los efectos físicos de la cesárea, el dolor de la cicatriz, las complicaciones, pueden tener efectos emocionales. Un dolor sostenido puede provocar depresión. Si la cesárea se programa muy pronto, el cuerpo de la mujer no se encuentra preparado hormonalmente y puede que la llegada del bebé coja a la mujer “fuera de juego” y experimente sentimientos ambivalentes respecto a su hijo/a, con la consecuente culpabilidad por no poder sentir ese amor inmediato y maravilloso que esperaba. 

La cesárea no duele
La cesárea no duele II
¿Por qué no programar una cesárea?
Los Riesgos del Nacimiento Por Cesárea Para La Madre y El Bebé
Las cesáreas programadas tienen riesgos emocionales




8 comentarios :

Esmeralda Solís, Siriñadas. dijo...

<3 ni mas ni menos...pase el tiempo que pase una siempre tiene derecho a responder cuando le nace responder. Besos.

20 de noviembre de 2013, 9:41
Nebetawy

Sí, a veces, una misma piensa que ya no vale la pena, pero cuando te decides a hacerlo te quedas a gusto igual... o incluso más!

Responder
Lorena Anerol dijo...

Yo te aplaudo, porque en dos días me he leído tu blog de cabo a rabo y de verdad, te aplaudo.
En mi blog también he tenido que censurar más de una vez (con la rabia que ello me da), pero a veces es sano hacerlo.
Ni puñetero caso a quienes te digan cómo debes o no debes sentirte en cada momento de tu vida. Nadie conoce mejor sus circunstancias que quien las "sufre".

Un abrazo de otra mujer sin pelos en la lengua ni el la mente ;-)

20 de noviembre de 2013, 10:28
Nebetawy

Muchas gracias Lorena. Por el comentario y por engancharte a mi blog X-D También me gusta tu mundo. Igual o voy tan rápida, pero me pasearé despacito, con el tiempo. Un abrazo.

Responder
Nohemí-Mimos y Teta dijo...

Tocaya preciosa ♥
Estos temas levantan ampollas. No es lo que tú digas, es lo que ella siente. Si de verdad estuviera tan contenta con sus cesareas no necesitaría levantar esa bandera en tu casa, en tu blog, insultándote.
Los espejos de los demás nos enfrentan a nuestra propia imagen, a esa que intentamos tapar.
Un abrazo preciosa... de otra violada.

20 de noviembre de 2013, 13:05
Nebetawy

Ay, querida Nohemí, por suerte, en esta mi andadura por la maternidad bloguera, he encontrado más apoyo y más cyberamigas que casos como este. Así empecé yo, buscando información, googlenado cesáreas y partos para entender lo que me pasaba... y a mí me sirvió de algo porque mi búsqueda fue en positivo, Lo que no entiendo es que, si esta tipa llegó aquí, algo buscaría también, algo habrá que no le cuadra. Así que evidentemente, no será tan happyflower como nos quiere hacer creer o se quiere hacer creer a sí misma, no sé por qué se sube por las paredes.
En fin. Hay gente para todo. Gracias por tu apoyo, y gracias por tu blog, de los primeros para mí, e inspirador. ♥

Responder
Beatriz Coronas dijo...

... En fin... me parece una pataleta tan infantil la de tu lectora que ojalá alguien cercano le recomiende ponerse en manos de un buen terapeuta. Tiene mucho que trabajar.
Abrazos.

20 de noviembre de 2013, 13:51
Nebetawy

Eso mismo pienso yo. Como decía antes, algo buscaría para acabar en mi blog, en mi cesárea, en mi experiencia, porque lectora habitual no creo que sea. En lugar de enfadarme igual debería sentir pena por ella. Pero tengo tendencia a explotar en un momento u otro, no tengo remedio ;-P

Responder

Publicar un comentario