7 feb. 2014

Las madres también mueren

Cuando una vive en una montaña, (a una hora de la ciudad, tampoco vayáis a pensar que es el Himalaya). Cuando una vive en la montaña no recibe muchas visitas. Hubo algo así como una fiesta de inauguración cuando compramos la casa, y vino la familia. Luego vinieron cuando nació Niobe, y luego vinieron algunos cuando cumplió un año. Sí, parece que da mucho palo venir aquí arriba.

Así que cuando un día una llega a casa y ve dos coches en la puerta, y a la que se asoma ve a un montón de peña de la familia en su terraza, no hace falta decir nada.
Ese momento fue como estar en una nube. Como si hubiera salido de mi cuerpo y lo estuviera viendo todo desde fuera. Y ni siquiera tuve que salir del coche para echarme a llorar. Empezaron a salir, vinieron mi marido y mi tía hacia el coche, y yo podía verlo en sus caras. No quería salir. Y aunque ya lloraba y lloraba, pensé que si no salía del coche no estaría pasando.

Mi madre fue a Guinea Ecuatorial a acompañar a mi abuela a su tierra. Y en menos de una semana murió. Mi madre, no mi abuela, contra todo pronóstico. Aún no se sabe muy bien por qué. De cagalera tropical descomunal, parece. Se fue al hospital y la mandaron a casa con una pastilla. Murió entre extraños que se hacían llamar familia, pero nunca han sido más que gorrones que han venido aquí a dormir gratis y saquear neveras cuando han querido y sólo han contactado para pedir dinero.

Seguro que alguna vez has firmado alguna de esas peticiones, en principio tan humanas y solidarias, del tipo: No neguéis la sanidad a los extranjeros. Te contaré una historia: Tengo un tío que se ha operado en España de un transplante de riñón. Un gorrón que lleva dentro el riñón de un español, y que viene y va de Guinea para hacerse revisiones y cosas y luego se pega allí la vida padre, con sus comilonas y su alcohol y su de todo. Van de pobrecitos africanos, y luego cogen un avión como quien coge el autobús, cuando yo hace más de 10 años que no me voy de vacaciones, y encima nos piden dinero porque los europeos somos los ricos. Estaba en Barcelona el mes pasado. Vino a una de sus revisiones de mierda. Y cuando lo vi, lo primero que pensé, y le dije a mi madre fue: "coño, y si está este aquí, a ver por qué no se lleva él a su madre?"
Luego te vas tú a Guinea y el hospital te manda a casa a morir de la forma más ridícula.

Sí, claro que estoy cabreada. Supongo que el cabreo se lleva mejor que el dolor. Cuando dejo de odiar lloro, y lloro, y lloro, así que odiar es más fácil. Niobe piensa que cuando cumpla 5 años su abu volverá. Le dijo que volvería en primavera. La fue a despedir al tren, sana y feliz, no se despidió en un hospital, agonizando. Ahora no puede entender muy bien eso de que esté muerta. Yo tampoco acabo de entenderlo. Me fui a clase por la mañana, y salió a despedirme envuelta en una manta, porque a la vuelta ya se habría ido. Luego cogí la gripe. La cogimos todos en casa. Y justo el día que volví a clase, mi familia me esperaba en la puerta. Y bueno, al segundo día, por la noche conseguí volver a reír. Nos pusimos "Un funeral de muerte" (ahora crees que estoy loca, ¿verdad?), que como mi tía estaba en casa y era la única peli de risa que teníamos doblada (somos más de VOSE), pues hala, con un par, a ver una peli de muertos y a reírse del asunto.

En fin, he empezado a describir a mi madre y lo he borrado todo porque me quedaba corta. Mi madre no era una lista de topicazos post mortem. Mi madre era pura vida y puro amor. Y esta foto no le molaba nada, pero yo le decía que parecía una modelo o una estrella de cine. Así que, como en estos tiempos que corren si no estás en internet no existes, aquí está mi madre. Existe. Es y será siempre. Eternamente feliz.


Edito habiendo hablado con gente que estuvo en contacto con ella y hecho averiguaciones. Aunque nadie le interese y tampoco se puede probar, necesito que conste que no murió de cagalera tropical descomunal. En el informe dice muerte natural. Pero en realidad fue y salió del hospital por su propio pie, hablando tranquilamente y quedando para comer al día siguiente con una prima.

Se habla de una secta satánica, de brujería, y demás cosas en las que una nunca cree hasta que se las encuentra. Se habla de sacrificios humanos para escalar, para obtener poder, y que estos sacrificios tienen más fuerza cuando la persona a la que entregas es de tu propia familia. Mi madre fue a su tierra a dejar a su madre, con 1.800 euros en el bolsillo para tramitar la construcción de una casita en un terreno que habían comprado desde aquí, para que su madre no tuviera que depender de nadie y sus malditos hermanos no se quejaran por adjudicarles a la vieja. Pero cuando perteneces a una secta satánica o practicas brujería o cualquiera que sea la mierda inverosímil en la que estés metido, es muy fácil matar a tu hermana, que vale más puntos por ser tu hermana, a la que apenas conoces y que además lleva un dinero encima que, obviamente, ha desaparecido.

Mi madre murió en extrañas circunstancias que apuntan al hermano que las alojaba, y muy probablemente con la complicidad de su otro hermano, el gorrón del riñón del que hablé anteriormente, que estuvo en Barcelona en el mismo mes que se planeó el viaje, y ni siquiera se ofreció a llevarla él mismo, que tenía que volver igualmente. Seguramente estaba todo planeado. El susodicho hermano ha desaparecido, el dinero ha desaparecido, la gente habla, (no es que lo diga yo a 4.236 km, lo dicen los de allí), y al parecer, los muertos también hablan. (Que sí, que sí, que resulta que hay una cosa que se llama bosilá, y te metes en un agujero claustrofóbico bajo tierra, y el bosilá invoca a los muertos y te cuentan cosas como cómo han muerto. WTF?)

Para más colmo de los colmos, mi abuela, después de dar la murga durante meses con que se quería ir a morir a su tierra, ahora resulta que descubre que sus hijos de allí son malos malísimos del demonio y vuelve a dar la murga para volver. Y aquí está la abuela, señoras y señores, devuelta a la comodísima civilización y cobrando una pensión no contributiva del contribuyente. Su hija sana recién jubilada y con unos 20 años por delante para vivir la vida que se ha ganado currando, muere a manos de su hermano, por culpa de su madre, por capricho y para nada. Luego dicen que no hay malas madres, o las hay que hasta montan un club presumiendo serlo. Pero vamos, me pasa a mí algo parecido y por muy mal que esté, me quedo sentada llorando la muerte de mi hija hasta que me llegue la hora, donde sea y con quien sea. Qué menos, joder. 

Ojalá fuera un capítulo de alguna serie, pero no. La realidad supera la ficción.

No se puede probar nada, nadie va a pagar por nada, y hasta el gobierno corrupto y dictador está metido en la movida de secta esa. Por más que lloremos y prometamos venganza y justicia, esta gentuza quedará impune y seguirá viviendo su vida con el premio que se haya ganado. Lo único que puedo hacer es contarlo. Y cerrar los ojos muy fuerte, empezar a creer en el infierno y maldecir hasta la muerte. 

12 comentarios :

José Carlos León (comicpublicidad) dijo...

Besos y abrazos.

7 de febrero de 2014, 20:25
Responder
Tetaupa dijo...

Que duro!
Mucho ánimo y fuerza!

7 de febrero de 2014, 20:58
Responder
Ana dijo...

Un abrazo.

7 de febrero de 2014, 21:03
Responder
Sara dijo...

Abrazos fuertes fuertes, lo siento mucho habichuela.

7 de febrero de 2014, 22:07
Responder
ika tawa dijo...

sin palabras :-(
te acompaño con un enorme abrazo

7 de febrero de 2014, 23:40
Responder
Nebetawy dijo...

Muchas gracias a todas :-)

8 de febrero de 2014, 13:31
Responder
DesastremaDre dijo...

Lo siento mucho. La pérdida y el sinsentido que estás viviendo. Un abrazo

8 de febrero de 2014, 19:58
Responder
Azulitoclaro dijo...

Absurdo. Si hasta yo me siento cabreada.
Lo siento. Lo siento muchísimo.
Un abrazo,
A.

8 de febrero de 2014, 21:35
Responder
Jill dijo...

Lo siento muchísimo.
Espero que ahora mismo todos tus seres queridos te estén dando mucho amor y apoyo.
Abrazos.

9 de febrero de 2014, 7:44
Responder
Lorena Anerol dijo...

Lo lamento mucho.
Me imagino lo que tiene que ser perder a una madre.
Un abrazo enorme.

10 de febrero de 2014, 22:15
Responder
Afroféminas Revista dijo...

Leo esto y me suena un montón y yo soy cubana. Te entiendo perfectamente. Un placer entrar a tu blog!

18 de abril de 2014, 20:21
Responder
Negra Flor dijo...

Estaba dándole un repasazo a tu página en Facebook y me he encontrado con esto. Lo siento muchísimo, a deshora, pero lo siento. Y, desafortunadamente, conozco esas prácticas, y mi madre también se las vio con un sobrino aprovechado de más que también pretendía desplumarla.

Lo siento muchísimo. Es lo único que alcanzo a decir.

Lo siento.

2 de mayo de 2014, 15:31
Responder

Publicar un comentario