11 dic. 2014

Cambiar el mundo comprando cosas bonitas

Jo, jo, jo!! Se acercan las navidades. ¡¡¡Corred por vuestras vidaaaaassss!!!

Vale, ahora en serio. Es que en estas fechas la gente se vuelve un poco loca comprando. Y mantener la cordura es fácil si nos lo proponemos.

Para empezar, yo soy muy de comprar on-line. Hace unos meses compramos unos playmobils en Playmyplanet (sí, somos muy fans. A nosotros nos preguntan "Oye, ¿tú de qué eres, de Lego o de Playmobil?" la respuesta es Playmobil-forever-donde-va-a-parar-blasfemo), y el pedido llegó con una tarjetita monísima de una Playchica en bikini que decía:

Cómo tener un cuerpo ideal para la playa:
  1. Asegúrate de tener un cuerpo
  2. Vete a la playa
y detrás una nota de agradecimiento a mi nombre, escrita a mano.

Muchas veces una entra en una tienda y parece que le quieran escupir a la cara. Y más en tiendas de juguetes o de libros, que sí que es verdad que a veces parece que más que en una tienda estemos en un museo, y miramos y ojeamos y nos pasamos un buen rato, pero siempre con respeto a las personas y a las cosas y a las horas de cierre. En cambio, entras en una tienda on-line y miras lo que quieres, porque te gusta todo pero todo no te lo puedes comprar, y te conformas con mirarlo horas y soñar y jugar con la imagen a falta de jugar con la cosa... y nadie te mete prisa, y luego compras y te llega a casa con una amabilidad que casi puedes tocar... Y ya por no hablar de la gente, el bullicio y las colas. 

También es verdad que hay de todo, porque también he hecho pedidos con un montón de problemas y una atención al cliente pésima. Pero la diferencia básica está en si es una tienda grande, famosa y que factura millones, o es un comercio modesto, familiar, y más interesado en hacer las cosas bien que facturar a cascoporro.

Los tipos duros también tomamos té. 

Y en este orden de cosas, hace unos días conocí Teterum, una tienda on-line de tés. Y me enviaron un paquete de tés, porque nosotros somos muy teteros y en seguida nos encantó la idea. Y no sólo están ricos los tés, no solo te atienden de maravilla y rápidamente cuando tienes un problema, no solo son tan originales que te puedes suscribir a sus tés como a una revista, y recibir un pack cada mes en tu casa y dejar que te sorprendan... además, son una empresa solidaria y comprometida que contrata a personas con discapacidad intelectual en riesgo de exclusión, que te preparan tus tés con cariño, te personalizan el paquete con su firma, y les puedes conocer a través de su web.

Lo mejor de todo es que nosotros, que nos encanta el té pero tenemos el bolsillo prieto, solemos comprar las cajitas del súper de marca súper y, en ocasiones, nos damos el capricho de ir a esa tienda de tés tan famosa y nos dejamos un dineral en té, que conduramos como si fuera un tesoro. Pero esto ya no tiene sentido. Tomar té del bueno ya no tiene por qué ser una pijada porque Teterum es asequible, y si además de comprar algo que te gusta estás contribuyendo en una labor social, a ver si no es mejor que ir a una macrocadena cualquiera.

Y es que a veces vamos por inercia con los ojicos tapados a lo que conocemos, sin plantearnos demasiado las cosas. Y seguro que estamos hasta el moño de escuchar o leer eso de "hay que favorecer al pequeño comercio, que las grandes empresas se enriquecen aún más a costa de las crisis y de explotar a los trabajadores", y todo eso. Pues hagámoslo.

Si te gustan los tés, y si te gusta contribuir a un comercio más justo y solidario, toma té de Teterum.





0 comentarios :

Publicar un comentario