16 feb. 2015

Hushpuppy

El año pasado vimos una película llamada Bestias del sur salvaje. La protagonista, Hushpuppy, era una niña dura, porque fue criada para ser dura, porque en algunos lugares del mundo, si no eres dura, te mueres. Hushpuppy vivía sola, al lado de la casa de su padre, pero en su propia casa. Ella se lavaba, se vestía y se hacía su comida. Sólo había sido cogida en brazos dos veces en su vida, una de ellas al sacarla del vientre materno, obvio. Y su consigna era "no se llora".

Cuando vi esa película lloré, pero lloré desde dentro, no una lagrimilla que se te escapa. Lloré de verdad, con ahogo y desesperación, como sólo he llorado con otra película: Where the wild things are, traducida malamente por "Donde viven los monstruos", cuando deberían haber dicho Donde viven las cosas salvajes. Curioso que dos películas que lleven la palabra salvaje me hayan hecho reaccionar de la misma forma.

Pensé en Niobe, que es de mantequilla. Y no porque la hayamos enseñado a ser de mantequilla. Hay niños y niñas que son de mantequilla, sin más. Y les tienes que envolver en plástico de burbujas porque no te queda otra, porque no es "si la enseñas a ser dura, será más dura", sino "si la enseñas a ser dura, se muere en el camino".

Niobe es un personaje de la mitología griega que vivió la tragedia más horrible que una madre puede imaginar: ver cómo 12 de sus 14 hijos e hijas morían alcanzados por las flechas de Artemisa y Apolo, uno tras otro, sin poder hacer nada. A veces decimos que es muy dramática. Anda, pues no lo va a ser, ¡con ese nombre! Hay personas que piensan que el nombre determina la personalidad. A mí me parece una chorrada. Pero en cualquier caso, así medio en coña, cuando vimos Bestias del sur salvaje dijimos: "Si tenemos algún día otro bebé, le llamaremos Hushpuppy".

Y finalmente se gestó Hushpuppy, pero murió en mi vientre. Al final era verdad que eso del nombre era una chorrada, y nuestro o nuestra Hushpuppy no resultó ser tan dura.



El aborto sigue siendo un tema tabú. Se sabe que es algo que pasa a menudo, pero se conoce y se sabe tratar la situación bastante poco. Porque no se habla de ello. Porque nos da vergüenza y nos sentimos culpables, como puede pasar con la violación. Por eso aún hay quien recomienda no decirlo antes del primer trimestre, cuando haya pasado el peligro. Pues yo lo dije, y no me arrepiento. Salió de mí compartir lo bueno, sabiendo que tal vez también tendría que compartir lo malo. No me asusta eso. Ya he compartido cosas malas otras veces. Hablar del duelo es bueno y necesario, y darle un nombre al bebé y despedirse adecuadamente de él, también. Negarlo y ocultarlo no sirve de nada, ni para una misma ni para quien pueda estar en la misma situación.

He desarrollado un bebé en mi útero durante unas 7 semanas y luego lo he llevado muerto sin saberlo durante otras 3. Estaba muerto cuando lo anuncié la semana pasada, y está muerto dentro de mí ahora mismo, mientras escribo este post. Y al principio pensaba que de todas las formas que se puede perder un bebé en el embarazo, esta era la más cruel. Pero desde el principio de la maternidad, me gusta leer muchos blogs, porque me interesaban mucho más las vivencias de otras madres que las revistas de bebés. Y leí también testimonios sobre abortos, incluso cuando el tema no iba conmigo. Y sé que hay mujeres que de repente empiezan a sangrar por las buenas o que van al hospital y las ingresan y las raspan, y ya está. Sin tiempo a asimilar lo que les ha pasado, sin tiempo para despedirse. Y eso tampoco es justo. A mí me han mandado a casa porque cuando empecé a manchar era sábado y había muchas urgencias de partos, y les iba mejor que volviera el lunes. Así que he tenido todo el fin de semana para asimilarlo, y esta noche me meteré la medicación que me han dado para que se desprenda de mí, en la intimidad y comodidad de mi casa, y antes de parirlo, me despediré de Hushpuppy. El bebé que no conocí, pero que imaginé, y amé, y fue mío un ratito.

Y ya mañana iré al hospital. Y ya mañana será otro día.

1 comentarios :

Marona dijo...

Te envío un abracito suave y largo...

16 de febrero de 2015, 12:48
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