11 may. 2016

Forever young

Sí, es una canción de Alphaville que no te sonará mucho si no creciste en los 80. Pero además, es una especie de calificativo despectivo que han inventado unos amigos para referirse a una compañera, por ser una mujer de más de 40 que aunque sigue siendo guapa y esbelta (cosa que para mí no es relevante), tiene la osadía de llevar camisetas de tirantes, pantalones tejanos y una coleta alta. Y claro, a mí me indigna bastante.

Cuando era joven, (y digo joven como cuando pensaba que las señoras de 40 ya eran viejas), pensaba que era triste que las señoras, cuando llegaban a cierta edad, todas llevaban los mismos trajes y los mismos peinados. "Yo no seré así", pensaba. "Yo cuando sea vieja seguiré llevando lo que me gusta, no ropa de vieja". Y ese es uno de los pocos pensamientos que tenía de joven que no ha cambiado radicalmente con la madurez. Puede que mis gustos al vestir hayan cambiado, pero no visto de vieja. Y me da rabia ese pensamiento generalizado que dicta que a según qué edades no te puedes poner según qué cosas "porque no te queda bien", "porque quieres aparentar lo que ya no eres", etc.

Pues yo soy la misma persona. Y en muchas cosas sigo teniendo los mismos gustos. No me visto siempre igual porque no tengo siempre el mismo estado de ánimo. A veces soy hippie, a veces soy heavy, a veces soy pin up, y a veces llevo camisetas de teleñecos o de superhéroes de cómic. A veces llevo ropa vieja. Pero muy vieja. Ropa que me ponía a los 20 años, y que aún dura porque antes la ropa se hacía de otra forma, y sí, ya sé que es una típica frase de vieja, ¡pero es que es verdad, oiga! Y a veces me pongo una camiseta y un pantalón de chándal porque no me apetece nada.

A veces me dejo el pelo largo, y a veces me lo corto porque se me ha enredado mucho y me da pereza peinarme. A veces llevo dos trenzas porque el pelo recogido se me reseca menos y ahora que lo llevo corto no me llega para hacerme una sola. A veces llevaba dos trenzas con el pelo largo. Y a veces me hago dos coletas altas que quedan como dos pompones con mi pelo corto y rizado.

Y siempre, siempre, hago top less en la playa, aun con mis pellejillos de cuarentona que ha amamantado 4 años y ha quemado el sujetador, porque no me gustan las marcas y porque el color del sol me coge rápido. Y me gusta dorarme uniformemente por gustarme yo, y no para enseñar las tetas a los demás.

Así que supongo que yo también soy una forever young de esas. Pues vale. Me alegro de seguir siendo yo misma y de sentirme bien pese a lo que piensen o lo que parezca. Y que nos dejen en paz ya. A las personas corrientes y a las famosas. Que nos dejen los medios y que nos dejen los vecinos, los compañeros, los twiteros y toda esa gente que critica más y más alto detrás de un teclado. Que nos dejen envejecer como queramos o como podamos, pero que nos dejen.

Hacía tiempo que me rondaba este post por la cabeza, cuando descubrí lo del "insulto" este. Pero volvió ayer, escuchando la radio, cuando un lelo que cobra por hablar hizo un chiste mutonto relacionando el nombre y la talla de uno de los mejores cantantes y compositores de rock de mi época, que ha vuelto a los escenarios después de un largo retiro, pero sólo se habla de su físico. A los hombres también les pasa. XXL Rose, dijo el pollo. ¡Grrrrrr!

Y bueno, para acabar la reflexión, te dejo con el vídeo de esta canción. Da un poco de cosica, sí, pero los 80 daban bastante cosica en general.





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