Aprétense los cinturones

Donde caben dos caben tres. Y donde comen dos comen tres. Bueno, vale, hasta ahí me lo puedo creer si la cosa va de ponernos optimistas.

Lo malo es que los hijos son para siempre, pero ellos no son lactantes toda la vida, y si bien he tenido la suerte de haber heredado los trastos más caros y aparatosos del inicio, los niños crecen, y es inevitable pensar en ropa, juguetes,  guarderías y colegios, libros, actividades extraescolares, material necesario para las mismas, excursiones y convivencias, la paga, la universidad... y empiezan a pasar números por tu mente haciendo cola por llegar a tu cuenta corriente, uno detrás de otro, cada vez más gordos y cada vez más rojos...

En esta categoría recopilaremos algunos truquillos para ahorrar, y hablaremos de algunos artilugios que cuando esperas al bebé te parecen indispensables porque tienes la fiebre de comprarlo todo, pero luego te das cuenta de que tal vez no sean del todo innecesarios, pero sí prescindibles.

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