¡Que vienen!

En las últimas vacaciones de verano, hace un año ya, decidimos aprovechar para pintar la casa. Lo primero fue ir a un almacén a comprar pintura. Todo iba bien , yo estaba bien, y fue un día como cualquier otro, pero observé que me había salido una calentura en el labio. Normalmente sólo me salen cuando he tenido algo de fiebre.
Aumento de la temperatura corporal. Primera señal.

Al día siguiente empezamos a pintar. Pintamos todo el día. El día siguiente seguimos pintando y a última hora de la tarde empiezo a sentir que no puedo más. Me mareo, siento que no tengo fuerzas y finalmente decido parar. "Ufff, es el calor y el trabajo a piñón, si es que somos unos brutos", nos decimos. "A descansar y mañana más, y más tranquilitos". El día siguiente me despierto como si tuviera una mala resaca, todo me da vueltas y tengo ganas de vomitar.
Nauseas y mareos. Segunda señal.

Pocos días después, quedo para tomar algo con unas amigas. Mientras me visto, me extraño de lo bien que me queda la ropa por la zona del escote. De repente mis tetitas de risa se han convertido en un busto prominente, y con mis sujetadores de una talla menor, la cosa se hace más exagerada. Mis amigas al verme en seguida me dicen: "¿anda, te has ido al "dermoestética" este verano? y bromas al respecto. Y como no, a Carlos, mi pareja, le entusiasma el cambio.
Aumento de tamaño mamario. Tercera señal.

Y llego a casa y me pongo mala porque todavía huele a pintura. "¿Es que no lo notáis?" y Carlos y mi madre me miran con cara de que estoy loca: "pues no, ya no huele, estás paranoica".
Mayor percepción de olores. Cuarta señal.

Así que  empiezan a cuchichear sobre si estaré embarazada. Y yo en plan "que no puede ser". "¿Pero te ha venido la regla?" me dicen. Y yo: "No, pero me tiene que venir, que hoy me han venido unas gotitas y esta noche o mañana fijo que ya me viene del todo. Así días. Unas gotitas, pero la de verdad, nada, que no venía.
Pequeño sangrado vaginal rosado o amarronado. Quinta señal.

Vamos al cine a ver Hellboy II. Y nos hace mucha ilusión a Carlos y a mí porque Hellboy fue la primera película que vimos juntos. Y como en toda película que se precie, hay un héroe y hay una chica. Y va la chica y se queda embarazada.
Sexta señal. (Vale, esta me la he sacado de la patilla, es que a veces me sale la faceta mística)

Finalmente vamos a la farmacia a comprar una prueba de embarazo. Sale positiva. Pero yo no quedo del todo convencida por haber tenido ya dos falsos positivos en el pasado, así que una amiga de Carlos, ginecóloga, me hace una ecografía clandestina. Y aunque yo lo veía todo borroso, dijo: "Sí, aquí está. Debe tener unas 7 semanas", y me enseñó una especie de habichuela. Y en ese punto ya pasamos de las señales a los hechos. Tenía una habichuela de verdad que iba a convertirse en un bebé de verdad.

En esta categoría: preconcepción, embarazo y parto. Información que desde entonces he ido recopilando y cosas que he aprendido durante toda la aventura.

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