Redecora tu mundo

Y una acaba cayendo en lo típico de ver a los demás y darse cuenta de lo mal que se lo están montando, y pensar: "si yo tuviera hijos lo haría de tal o cual manera, o no caería en tales y cuales errores" y cosas por el estilo. Y por no caer en ese tipo de hipocresías, decide no tener hijos y fin del cuento, y de hecho llega a la conclusión de que nadie debería tenerlos porque la especie humana se va a pique y no hay necesidad de darle más vidilla.
Cuando me preguntaban por qué no quería tener hijos la respuesta era bien sencilla: El mundo está hecho una mierda. Pero no me refiero sólo a la contaminación, al calentamiento global, al deterioro de la capa de ozono y todas esas cosas de las que tanto se habla y tan poco se hace. También el tipo de sociedad en la que vivimos, en la que los padres trabajan todo el día para llegar a fin de mes y no tienen tiempo de criar a sus hijos, niños maleducados o con sentimiento de abandono que acaban dando lugar a adolescentes sin respuestas cuya única ambición en la vida es juntarse en un parque y ser el que más bebe,  el que más se droga,  el que da más miedo, o el que tiene un aspecto más garrulo.

Pero ocurre a veces que la naturaleza es sabia y la vida se abre camino y de repente te encuentras en ese río de aguas que no ibas a beber. Así que puestos a beberla, te propones depurarla y saborearla, porque en el fondo sabes que el agua es salud, y esa agua te va a dar la vida, y te hará sentir fresca y diferente, y te va a renovar por dentro, y... y en menudo jardín de metáforas me he metido yo solita.

En fin, que en esta categoría pondré los temas que tengan que ver con la ecología, el medio ambiente y la educación. Porque ya sé que no voy a dejar un mundo perfecto, pero me he propuesto poner mi granito de arena para que Niobe herede un mundo por lo menos un poco menos sucio, y un poco menos hostil.

Ver entradas